La genética es una rama de las ciencias biológicas, cuyo objeto es el estudio de los patrones de herencia, del modo en que los rasgos y las características se transmiten de padres a hijos. Los genes se forman de segmentos de ADN (ácido desoxirribonucleico), la molécula que codifica la información genética en las células. El ADN controla la estructura, la función y el comportamiento de las células y puede crear copias casi o exactas de sí mismo.
La química es la ciencia que estudia la composición, estructura y propiedades de la materia, como los cambios que esta experimenta durante reacciones químicas. Históricamente la química moderna es la evolución de la alquimia tras la revolución química (1733).
Por lo tanto, buscando una relación entre los temas explicados anteriormente, podemos concluir que en realidad no existiría la genética de no ser por la química. La genética es una serie de técnicas que apunta a modificar el genoma de alguna especie en particular. Todo esto se realiza mediante reacciones químicas. Sin los conocimientos de química actuales, sería imposible llevar a cabo ningún cambio genético.


